viernes, 6 de mayo de 2011

EN EL 2012 MÉXICO NECESITA
VERDADEROS LÍDERES




Urge un hombre con una visión de futuro, para marcar el rumbo, guiando los cerebros y corazones hacia un mañana mejor que el hoy.




Por Freddy Bernabé Torres



El liderazgo en México esta en decadencia, pese a ver muchos políticos que se autonombran o autodefinen como “líderes” lo cierto es que no lo son, pero ellos no son los culpables, quizá haya alguien de tras de esto; por eso esta gran nación viaja como un barco sin capitán: A la deriva, pues no hay quien guie a buen puerto la nave.

Un buen líder tiene sentido de realidad aunque ésta no sea agradable, en México y sus Estados por el contrario los actuales gobernantes, se escudan o defienden una realidad inexistente, tratan de tapar las cosas con declaraciones ya de por si gastadas “son hechos aislados”. Un líder sabe dónde está parado y sobre cuáles bases se asienta, un buen líder identifica los problemas a resolver y las posibles soluciones.


En algunas etapas del humanismo el liderazgo ha sido producto de las circunstancias, en otras más, ha sido y será como la monarquía “hereditaria”, aunque también la historia enseña que determinados hombres se ganan su propio liderazgo producto de su energía, carácter y personalidad.


En México la historia nos demuestra que el liderazgo ha sido circunstancial, un ejemplo claro lo constituye don Raúl Salinas, quien preparó a su hijo Raúl para ser presidente y resultó que fue Carlos, quien a su vez apoyó a varios políticos para sucederlo, entre ellos a Luis Donaldo Colosio Murrieta y no llegó, siendo Ernesto Zedillo Ponce de León, Presidente de la República debido a las “circunstancias” y a la coyuntura política que vivía el país.

El año 2000 fue importante en materia político-electoral para el País, una mala decisión en la designación del candidato priista o decisión tomada a propósito para abanderar a Francisco Labastida Ochoa, el hartazgo de la sociedad para con la institución política que por mas 70 años había gobernado el País, entonces la población vio en Vicente Fox Quesada un líder, aquel que vendría a rescatar al pueblo de la pobreza y que traería desarrollo y bienestar, pero resulto que el verdadero liderazgo lo ejerció Martha Sahagún.


Precisamente en esta era, en donde los medios de comunicación (radio, prensa, televisión e internet) influyen en los sentimientos y en la forma de pensar de la mayoría de las personas, se fabrican liderazgos, dándoles a los nuevos líderes mucha más influencia o incidencia de la que en realidad tienen.


Por otro lado, cada 3 o 6 años aparece un líder muy común, ese que una vez pasado el proceso electoral y que le han entregado su constancia de mayoría simplemente desaparece, me refiero al “líder manipulador” quien sólo durante campaña aparenta pensar en el bienestar de los demás y esconde sus verdaderos motivos e intereses personales.

Ese supuesto líder daña seriamente el espíritu de cooperación en un conglomerado y deja mal parado a su institución política como resultado de sus falsas promesas, esos son los que lamentablemente abundan en las presidencias municipales, en las diputaciones locales y federales y así sucesivamente; una vez hecho el daño es sumamente difícil recuperar la confianza del electorado.

¿Que necesitamos para el 2012?


La respuesta es más simple de lo que parece. Necesitamos con urgencia hombres y mujeres que sepan desarrollar una visión de futuro y que la compartan en equipo, me queda claro que los líderes no son sólo realistas, sino también soñadores.


¿En Veracruz tenemos líderes?

Si, solo que no han podido o no los han dejado llegar. En los lugares claves están y han estado los de siempre, los que tienen un “gran padrino”, o que tienen apellidos de alcurnia, en esas cuantas manos gira el poder, manos de personajes enviciados, que llegan a los sectores de una partido sin siquiera conocerlo y solo por una posición política que le da la oportunidad de aparecer en los medios de comunicación y que vayan posicionando su imagen con miras a buscar un puesto de elección popular.


Ahí donde nos hace falta hombres y mujeres que sean autocríticos, que conozcan de cerca las necesidades de la población, del sector que representan.


En el desfile del primero de mayo me agrado ver al Gobernador del Estado, el Doctor Javier Duarte de Ochoa, con grandes hombres y mujeres del sindicalismo veracruzano, de los diferentes sectores del priismo, resaltando Don Rubén Barrera Ordoñez, un hombre que ha dedicado toda su vida al gremio transportista, a la vida institucional de partido, generando votos a favor de los candidatos a diversos puestos de elección.


El mensaje fue claro: Javier Duarte gobierna junto a los grandes líderes veracruzanos, solo esperamos que a la hora que se tome la decisión a nivel partido de quienes serán sus próximos abanderados, realmente se tome en consideración el liderazgo y lo que representan en y para la sociedad, porque verdaderos lideres como don Rubén Barrera garantizan una visión de futuro, que es esencial para marcar el rumbo, guiando los cerebros y corazones hacia un mañana mejor que el hoy.

martes, 22 de marzo de 2011

Luis Donaldo Colosio Murrieta, icono, imagen y mártir del Partido Revolucionario Institucional. A 17 años de su muerte, hay reproches, molestias y críticas por el mal uso de su imagen por su propio partido.

Por Freddy Bernabé Torres
Luis Donaldo Colosio Murrieta, un hombre visionario, adelantado a la política de los 90´s, un personaje con oficio, con un proyecto de nación; Un orador nato, que paso de ser una promesa al mito. El hijo prodigo de Magdalena de Kino, Sonora; nació el 10 de febrero de 1950, producto de la “cultura del esfuerzo y no del privilegio”. Autodefinido como un hombre de trabajo que confiaba más en los hechos que en las palabras. Pero por eso mismo, un hombre de palabra, que la empeñaba para comprometerse al cambio: un cambio con rumbo y con responsabilidad. En 1972 obtuvo el titulo de licenciado en economía por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, entre 1975 y 1976 cursó estudios de maestría en desarrollo rural y economía urbana, en la Universidad de Pennsylvania y, en 1979, realizó una estancia de investigación en IIASA, en Laxenburg, Austria. En 1980, se desempeñó como profesor de economía en el Colegio de México, la UNAM y la Universidad Anáhuac, en esta última institución conoció a Diana Laura Riojas, con quien se casó en 1982. A su arribo al Partido Revolucionario Institucional en 1968, su carrera política creció a pasos agigantados, fue diputado en 1985 y posteriormente senador en 1988. Fue presidente nacional del PRI de 1988 a 1992. En las elecciones para Gobernador del Estado de Baja California en 1989 fue obligado a reconocer un triunfo inexistente por parte de Acción Nacional que abanderó a Ernesto Ruffo Appel, mismo que se gestó desde el nivel mas alto de la política en nuestro país, lo que mas tarde llevaría al Partido Acción Nacional a los pinos; Colosio, un hombre institucional no tuvo mas remedio que reconocer lo que a todas luces era inaceptable, todo en nombre de la famosa “concertacesión” que no es otra cosa que el hecho de reconocer triunfos electorales de la oposición, en particular del PAN a cambio del reconocimiento del mandato de Carlos Salinas de Gortari quien llegó bajo una crisis de legitimidad, fruto de las cuestionadas elecciones de 1988. Mas tarde Colosio fue llamado a sumarse al gabinete del Presidente Carlos Salinas de Gortari, para ser exactos el 13 de abril de 1992, como secretario de Desarrollo Social, en sustitución del candidato a gobernador de Veracruz, Patricio Chirinos Calero. El domingo 28 de noviembre del año 1993, Luis Donaldo Colosio Murrieta fue postulado a la Presidencia de la República, trayendo consigo la esperanza de “Un Mejor México”, su campaña se caracterizó por mover a las masas, a través de algo que hoy en día los políticos han olvidado “el discurso” y que a cambio utilizan la demagogia, esa que tanto daño a causado, que lastima y lacera, el mensaje de Colosio, siempre fue uno solo, el de un país golpeado, el de un campo solo socorrido en campañas políticas, el de funcionarios corruptos, que se sirven del poder, de la acaparación de la riqueza en unas cuantas manos, y que encontró eco en el clamor de hartazgo de los mexicanos. Un ejemplo de ello lo constituye el mensaje dado en la reunión con organizaciones económicas campesinas, celebrada en la casa del General Emiliano Zapata, cada palabra, cada frase, era contundente. "La Nación no puede seguir adelante con este abismo de marginación y de atraso. Tenemos que cumplirles a los pobres entre los pobres. Para ello propongo un conjunto de acciones que los rescate del olvido y los incorpore cabalmente a la vida democrática y de libertades". "Juntos pondremos final a la corrupción de los empleados públicos que llegan sin dinero y salen ricos de las comunidades pobres. Las comunidades indígenas y los campesinos más desfavorecidos deben saber que estoy con ellos; que no habrá indiferencia". Cada palabra, cada frase, era una lapida para el sistema, el sexenio salinista, el mensaje de Luis Donaldo Colosio, era contundente, sin embargo, se adelanto al hablar de “un cambio”, frase que seis años mas tarde, se acuñara el primer presidente de la republica mexicana, emanado de un partido ajeno al tricolor: Vicente Fox Quesada.
El 14 de marzo de 1994, el abanderado priista en una reunión con Representantes de la Sociedad Civil, en Monterrey Nuevo León, habló como decía el, “entre gente que se conoce, hay que hablar con sencillez, sinceridad y franqueza”, ahí señaló "Por eso, cuando hablo de un cambio, hablo de un cambio con responsabilidad y rumbo. El cambio no es resultado de una moda; es producto de una visión objetiva de lo que hemos hecho y del reconocimiento de insuficiencias y de la necesidad de buscar nuevos caminos. Estoy convencido que ni los neoleoneses, ni el resto de los mexicanos quieren aventuras, ni saltos al vacío, ni inestabilidad social". Pero sin lugar a dudas el mensaje, que marco el fatal desenlace de la carrera mas prospera de un político mexicano, fue el del 6 de marzo, pronunciado frente al Monumento a la Revolución Mexicana, en la Ciudad de México, en un aniversario mas del PRI, ahí Colosio advirtió un México agraviado y en crisis, con profundas diferencias sociales, pero con la esperanza de transformaciones. "Veo un México de comunidades indígenas, que no pueden esperar más a las exigencias de justicia, de dignidad y de progreso; de comunidades indígenas que tienen la gran fortaleza de su cohesión, de su cultura y que están dispuestos a creer, a participar, a construir nuevos horizontes”. "Veo un México con hambre y con sed de justicia. Un México de gente agraviada por las distorsiones que imponen a la ley quienes deberían de servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”. Tras estas palabras, para muchos conocedores de la política, Colosio signó su muerte, misma que se daría aquella lamentable tarde del 23 de marzo de 1994, en Lomas Taurinas. Distintas versiones señalan la existencia de una conspiración de Estado sin embargo, la versión oficial señala únicamente la participación de Mario Aburto en el homicidio.
Lo cierto y lamentable es que de Colosio, solo el recuerdo y la esperanza trunca de un país prospero, de una sociedad igualitaria, de desarrollo del campo mexicano. Su partido y algunos improvisados y advenedizos políticos, solo ha pretendido “explotar”, “vender” su nombre, sacarle el mayor provecho posible aun después de muerto; porque aun les resulta capitalizable en las urnas, hablar y recordar los ideales por los cuales, quizás murió, pero no hacen nada tangible o real, para honrar su nombre, su sueño, de un “¡México que no quiere aventuras políticas!. ¡De un México que no quiere saltos al vacío! Mucho menos de retrocesos a esquemas que ya estuvieron en el poder y probaron ser ineficaces!” En cambio a 17 años del llamado “magnicidio” hay reproches, molestias y críticas, por parte de la sociedad, de parte del hijo de Luis Donaldo Colosio; en fechas recientes a través de las redes sociales se suscito una guerra epistolar, un reclamo.
Luis Donaldo Colosio Riojas llamó "hipócritas" a la Fundación Colosio por explotar el nombre de su padre, casi inmediatamente, salió al paso el diputado local y presidente de la Fundación Colosio en Sonora, Faustino Félix Chávez, quien consideró que los comentarios del hijo del ex candidato presidencial fueron bajo los efectos de unos "tragos de whisky".
Ante ello el hijo mayor del ex abanderado presidencial del Partido Revolucionario Institucional (PRI) , uso de nuevo su cuenta de Twitter para pedir al priísta responder con respeto a sus críticas, retractarse de sus dichos o comprobarlo. Retándolos a que "el día que se sientan capaces de presentar un argumento de verdad, basado en respeto y coherencia, le avisen". Este 23 de marzo se cumplió un año más de este artero crimen que enluto no solo a una familia, sino a toda una nación, que las balas de la impotencia, del miedo, del terror le arrebataron a un hogar, al hijo, al esposo, al padre, pero que a su vez, le arrebato a una gran nación, un gran líder. Falta un año para que empiece la lucha por la carrera presidencial, muchos “gallos” afilan los espolones, ojala reflexionen muchas cosas y que a la hora de ir a emitir su voto, los ciudadanos lo hagan también con responsabilidad ya que como decía Colosio “Queremos un México unido, queremos un México fuerte, queremos un México soberano. Un México de libertades, un México con paz, porque son amplios los cauces de la democracia y de la justicia”.